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martes, 25 de febrero de 2014
miércoles, 27 de noviembre de 2013
La tartamudez
Publicado en http://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/psicologia-infantil/trastornos-del-habla/la-tartamudez-907
La tartamudez es la disfluencia más habitual; un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la fluidez verbal, que se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas, palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar.
El origen de la tartamudez está en la falta de coordinación de los movimientos periféricos del habla, pero no se conoce su causa. Esta afección, al igual que el resto de las alteraciones del habla, tiene una mayor incidencia en los varones (cuatro veces más que en las mujeres), y se manifiesta normalmente entre los tres y los seis años. Cuando se inicia en la edad adulta suele estar relacionada con un acontecimiento traumático o una lesión en el sistema nervioso.
Los especialistas consideran que la tartamudez se debe a un conjunto de causas que interactúan entre ellas como factores genéticos, orgánicos, psicógenos, la zurdera corregida, trastornos emocionales...
Disfluencia normal
Es la que se produce cuando el niño está aprendiendo a hablar. En esta etapa es habitual que repitan sonidos, sílabas y palabras, especialmente en el inicio de las oraciones. El niño tiene muchas ganas de comunicarse, pero su pensamiento es mayor que su fluidez verbal y cuando no recuerdan el nombre de un objeto, por ejemplo, pueden repetir sílabas o una palabra hasta que consiguen encontrar el término adecuado (“Qui-qui-qui-quiero el coche”).
La disfluencia normal es más frecuente cuando el niño está emocionalmente alterado (muy contento o enfadado), cuando está cansado, o si le presionan para que hable. También puede desaparecer y reaparecer semanas o meses después. En el caso de disfluencia normal, además, los niños no suelen reparar en sus errores, o no les dan importancia, por lo que no se sienten frustrados ni avergonzados.
Tartamudez leve y grave
A diferencia de la disfluencia normal, que aparece y desaparece, la tartamudez leve sigue un patrón más regular. Puede que solo se presente en determinadas situaciones, pero probablemente se repetirá siempre que surjan esas mismas situaciones, y el niño suele avergonzarse y sentirse frustrado cuando le ocurre.
En los casos de tartamudez grave la disfluencia del lenguaje se produce muy a menudo, y el niño se muestra tenso y, en ocasiones, evita hablar por miedo al ridículo. Es más frecuente entre los niños mayores, pero puede aparecer en cualquier momento entre los dos y los siete años, tras un periodo de tartamudez leve, o de repente, sin que existan antecedentes.
Tipos de tartamudez y síntomas
La tartamudez puede ser clónica, tónica, o mixta. La tartamudez clónica, que es la más conocida (se ha utilizado mucho para conseguir efectos cómicos en el cine o en el teatro), consiste en la repetición involuntaria de sílabas o palabras. En la tartamudez tónica se producen espasmos que detienen o interrumpen la conversación, y puede deberse a una inmovilidad muscular fonatoria que bloquea totalmente la emisión de sonidos, por lo que frecuentemente se asocia con movimientos de cabeza, pies o manos del afectado. La tartamudez mixta es la más frecuente y combina los síntomas de ambas.
Los signos que pueden alertar a los padres de la existencia de un problema de tartamudez que debe valorar un especialista son:
- El niño repite sonidos, palabras o frases después de cumplir los cuatro años.
- Gesticula mucho al hablar (parpadeo, muecas).
- Sacude la cabeza cuando habla.
- Siente vergüenza al hablar e, incluso, intenta evitarlo.
- Le cuesta comunicarse y se siente frustrado por ello.
Tratamiento de la tartamudez
La tartamudez es un trastorno del habla muy relacionado con el entorno de la persona afectada. De momento no existe ningún tratamiento capaz de eliminar el problema, y la terapia debe ir orientada a mejorar la calidad de vida del paciente. Aunque es importante recordar que detectarlo a tiempo ayuda mucho a corregir el problema.
Respecto a los padres o maestros, es conveniente remodelar el ambiente en el que se desenvuelve el niño para disminuir los episodios de tartamudez en la medida de lo posible, y que el menor se sienta relajado y cómodo para expresarse, sin miedo a hacer el ridículo o ser evaluado y criticado.
No conviene corregirle si se traba, ni meterle prisa, hay que dejarle hablar con tranquilidad, y centrándose en el contenido de lo que dice y no en la forma en la que lo dice.
miércoles, 16 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
Pautas para padres separados
Sin embargo, al terminar la relación se deja de ser pareja, pero cada uno de sus miembros seguirá para siempre siendo el padre y la madre de su hijo.
Suele ser habitual que en alguno de los miembros permanezcan sentimientos negativos de odio, venganza y rencor. Con esos sentimientos la tentación suele ser utilizar al hijo o a la hija como arma arrojadiza e instrumento para atacar a la expareja. Expresiones como “no volverás a ver a tu hijo“, o similares, van en esa línea.
Pero no lo olvide, cuando se actúa de esa manera, la primera y principal víctima es el propio hijo o hija, por ello, no lo utilice.
La separación vista desde los ojos del niño
La separación de la pareja es vista de manera diferente de la perspectiva del hijo:1º. Él comprueba que papá y mamá han dejado de quererse y en su interior surge la duda: “¿dejarán de quererme a mí también?”
2º. Desde su perspectiva siguen siendo su papá y su mamá, los querrá y admirará por igual y necesitará de ambos en la misma medida. Si alguien habla mal de uno de ellos será doloroso para él, si además lo hace uno de sus progenitores, todavía más.
3º. Es frecuente que aparezcan en el niño sentimientos de culpa. Creerá que él es la causa de que la pareja se haya roto.
¿Qué pautas se pueden seguir?
Cada pareja es un caso particular. De todas formas aquí les ofrezco unas pautas básicas de actuación que como mínimo deberían mantener por el bienestar psicológico del niño o niña:1º. Explicarle la situación de manera conjunta.
Siempre que sea posible, es necesario que la pareja, de manera conjunta, le explique cómo queda la situación: “papá y mamá vamos a dejar de vivir juntos, pero te vamos a seguir queriendo igual y seguiremos cuidándote…”2º. Eliminar esperanzas de reconciliación.
Deben dejarle claro que la pareja se ha roto para siempre y no alimentar ninguna falsa esperanza de reconciliación.3º. Eliminar sentimientos de culpa.
Deben dejarle muy claro que es una decisión que toma la pareja, como personas mayores, que él está totalmente al margen y que no ha tenido nada que ver.4º. Favorecer la relación y comunicación.
Si de verdad quieren al hijo o a la hija y desean que este trance tenga el menor impacto posible, deben favorecer la relación y comunicación con papá, mamá, los abuelos, tíos, etc. Es algo que necesitan estos parientes, pero sobre todo lo necesita el niño o la niña.5º. No hablar mal de la expareja.
Desde la perspectiva del niño siguen siendo su padre y su madre. Los comentarios negativos sobre estos resultarán especialmente dolorosos. Si es necesario, aleccionen a los abuelos y familiares para que cumplan esta norma.6º. No trate de sonsacarle información.
Tratar de sonsacar información de la expareja puede ser especialmente dañino para el niño. Le obliga a tomar partido por una de las partes y aumenta los sentimientos de culpa y traición hacia uno de sus progenitores.7º. Consensuar y mantener normas básicas.
En la medida de lo posible deben acordar unas normas básicas respecto a comportamiento, estudios, hábitos… y mantenerlas. Que uno de los progenitores sea exigente y otro todo lo contrario, tampoco favorece la educación del niño.8º. Mantenga informado o informada a la expareja.
Como padre o madre que son tienen derecho a estar informados de la vida del niño y de sus acontecimientos vitales. Hoy en día no tenemos excusa para informar con los medios que tenemos a nuestro alcance: telefonía, correo electrónico, SMS… Informe de las revisiones médicas, si cae enfermo, de las calificaciones escolares, de sus estudios, de las actividades de tiempo libre…9º. No trate de comprar al niño o niña.
Tratar de ganar el afecto o el reconocimiento del niño con regalos o similares suele ser contraproducente a medio plazo. Peor aún si con ello trata de compensar otras actitudes que debería mantener como padre o madre. En poco tiempo descubrirá la estrategia y simplementese valdrá de ella para chantajearlo.10º. Consejo final.
Como padre o madre, su hijo lo que necesita de usted es que le preste atención, que le dedique tiempo, que se implique en su vida y sus intereses, que pueda presumir de usted, que sea respetuoso con él y con su expareja, que le exija y que lo siga queriendo y amando.www.jesusjarque.com
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